viernes, 18 de mayo de 2018

Los amorosos

Los amorosos
por: Jaime Sabines

El amor es el silencio mas fino,
el mas tembloroso, el mas insoportable.

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.

Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.

Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.

Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.

Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor
como una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Recordar, sentir, escribir

Recordar, sentir, escribir
por: Ligon Draion

Deje de escribir para no sufrir,
pues yo para escribir preciso sentir
más para sentir yo debo recordar
aquello que hoy quiero olvidar,
mucho tiempo trate más no lo logre
y aunque no quiero sufrir
no puedo parar de escribir.

Ya no

Ya no
por: Ligon Draion


Soñé que lo había conseguido, 
pero eso era un sueño 
una visión de un deseo inalcanzable 
porque simplemente 
ya no creo en nadie.....

Sentir

Sentir
por: Ligon Draion

Que extraño es sentir
Cuando el dolor se aleja de mi vida
Que en realidad no siento nada
Ha pasado tanto tiempo ya
y que el dolor se ha convertido
En el único sentido de mi vida
Que en su ausencia nada queda ya
Más que el vacío y la rutina

miércoles, 9 de mayo de 2018